Joya románica echa el cierre

La ermita de Santa María de Iguácel no atenderá visitas, al menos, durante el verano.

 

La iglesia de Santa María de Iguácel, templo señero del románico oscense, permanecerá cerrada debido a un conflicto entre el Gobierno de Aragón y el Obispado de Jaca por ostentar la propiedad del edificio. Debido a esta curiosa pugna, los amantes del arte y los turistas que en estas fechas abundan por la geografía pirenaica no podrán disfrutar del bellísimo interior que nos brinda esta construcción medieval que se remonta a la segunda mitad del S. XI. Las obras de construcción de Santa María de Iguácel fueron promovidas por el Conde Galindo y debieron comenzar entre los años 1040 y 1050. Se trata de un magnífico ejemplo de estilo románico tanto por su arquitectura como por el ornato que tiene su fuente de inspiración en la Catedral de Jaca, además conserva restos de pintura de época gótica. La ermita de Iguácel solía abrir cada verano, tradición mantenida desde hace 20 años. Al parecer, una asociación de voluntarios de Jaca se encargaba de atender a los visitantes así como de la pertinente limpieza. Aún así, recomendamos la visita exterior de la iglesia que se yergue solitaria en el Valle de la Garcipollera, uno de los rincones más bellos de la Comarca de la Jacetania.

Más información, artículo de Arteviajero:

Iglesia de Santa María de Iguácel

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Comarca de la Jacetania