Teatro Romano de Mérida

Plaza Margarita Xirgu, s/n, 06800, Mérida, Badajoz, España
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Teatro Romano de Mérida

Augusta Emerita, Lusitania

La antigua Augusta Emerita fue una ciudad privilegiada por Augusto y sus sucesores, se convirtió en la capital de la Lusitania, provincia romana situada en el oeste de la Península Ibérica. Durante la dominación romana fue una ciudad próspera con la consecuente construcción de todos los edificios que el gobierno de Roma imponía a las urbes de sus colonias. En la fotografía contemplamos la construcción más espectacular que ha llegado a nuestros días de su gloriosa época romana, el teatro. Todas las excavaciones y los estudios que se han realizado sobre este monumento, nos aclaran que se trata de uno de los más completos del Imperio romano. El Teatro en la antigua Grecia tenía un marcado carácter religioso, estaba relacionado con el culto de Dionisio, en Roma se desarrollará de forma tardía, primero surgió en los circos y a continuación tendrá lugar en pequeños recintos provisionales de madera. El primer teatro romano construido en piedra fue mandado erigir por Pompeyo en el año 55 a.C. Con el emperador Augusto se levantaron los teatros de Balbo y Marcelo. A diferencia de los griegos, las representaciones dramáticas fueron muy poco frecuentes en los teatros romanos. Por lo tanto este espectáculo no tenía la misma repercusión que en Grecia, probablemente debido a una clara intención política, es más en tiempos de la República se prohibió. Esto es porque el teatro invitaba a la crítica y esto no convenía a la férrea autoridad romana. Los actores romanos (histrio) no eran muy bien vistos por la sociedad, era una profesión poco considerada, de hecho el vocablo histrio era más bien despectivo. El pueblo romano prefería las carreras ecuestres y las luchas de gladiadores por lo que son más frecuentes los circos y los anfiteatros. El hecho de Hispania fue insólito, aquí se han encontrado más restos de teatros que de otros edificios públicos, aproximadamente hacen una veintena. De todos ellos, el más interesante desde un punto de vista artístico y uno de los mejor conservados es del Mérida. La escena sería reedificada por Trajano y terminada por Adriano en el año 135. Las inscripciones que aparecen sobre las puertas laterales nos hablan de su historia. Fue construido por Marco Agripa cuando fue por tercera vez cónsul y tribuno en el año 24 a. C. En tiempos de Adriano, hacia el 135, fue reparado. En el s. XVIII se aprovechó la piedra del revestimiento de fachadas y gradas para refuerzos y obras en el puente romano que cruza el río Guadiana. Más tarde, parte de las gradas del teatro se usaron como tendidos para la Plaza de Toros, decisión lamentable que parece increíble. Menos mal que la mayor parte del teatro permaneció enterrada y a ello debemos su buena conservación en la actualidad. El Teatro Romano de Mérida corresponde a la tipología mixta grecorromana, es decir, una parte se encuentra excavada en el terreno y otra construida sobre él. Como en la mayoría de los teatros romanos presenta forma de hemiciclo, en cuyo diámetro se encontraba la escena. La parte semicircular tiene 88,50 metros de diámetro, se compone de la orchesta, se ha demostrado que este era el lugar para las autoridades y no sitio de espectáculo como sucedía en los teatros griegos. A ambos lados de la orchesta penetran sendas galerías abovedadas, encima de las cuales hay unas plataformas a modo de los palcos proscenios de los teatros modernos. El escenario totalmente descubierto, se compone de una meseta de 53 metros de largo y 6 de ancho que era el proscenium, con dos escalinatas hacia la orchesta, a los lados hay dos entradas para los coros y comitivas. En el fondo hay un gran muro con tres puertas, muy decorada la central. Esta escena debió contar con una gran composición arquitectónica, a modo de fachada, con uno de los órdenes corintio. Detrás, hacia el exterior, había un pórtico con columnas, y a los lados de la escena salas para los coros.  El Teatro romano de Mérida tenía unas dimensiones colosales para una ciudad como Augusta Emerita en aquella época, ya que era una capital de provincia, aún así su teatro tenía una capacidad para 5.500 espectadores, estando a la altura de los grandes teatros del mundo romano. La cavea tiene un diámetro de nada menos que 86,63 metros y se construyó aprovechando la ladera de una colina. El exterior presenta una magnífica sillería de granito, suma un total de 13 puertas de acceso. A la orchestra se accedía por dos grandes puertas que permitían el acceso de carruajes. El pulpitum, proscenio y la orchesta tenían pavimento de mármol. El muro que sirve de fondo a la escena es una de las partes más interesantes, en la actualidad puede apreciarse casi como era en su inicio, el muro de la escena guarda una gran similitud con el teatro romano de Dugga, en Túnez. Sus columnas son de mármol gris azulado y los capiteles y basas de mármol blanco. Entre las columnas están las estatuas dedicadas a Ceres, Venus, Baco, Plutón, Proserpina y varios emperadores. La parte posterior del teatro era tan amplia como la cavea, con ello seguía las recomendaciones dictadas por Vitrubio a la hora de levantar un teatro, el cual consideraba que esta parte debía contar con pórticos para proteger a la gente de las inclemencias del tiempo. Esta “post escena” de Mérida era tan grande como la del teatro de Pompeyo de la ciudad de Roma.

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Teatro Romano de Mérida

Plaza Margarita Xirgu, s/n, 06800, Mérida, Badajoz, España

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